Yo supongo que debía ser así, conocernos por pura casualidad. Siempre destinados al sentimiento eterno, al olvido obligado. A estar en lugares donde no pertenecemos, siempre ansiosos y melancólicos deseando estar en otro lado, juntos. Buscándonos en miradas extrañas, tratando de encontrarnos en caricias ajenas, en amores fingidos, en calores comprados. Yo supongo que debería ser así, porque de otra manera jamas hubiésemos existido.
(via n-e-w-p-a-d-m-e)